02 noviembre 2019

Mi niña de la infancia

Allá por los setenta, un día, mi madre me llevó al escaparate de una juguetería para que le dijera cuál de las muñecas que allí había era la que había pedido en mi carta a los Reyes Magos. 
Sin dudarlo elegí a la rubia de ojos azules, quizá porque entonces era la que más atraía a las niñas de mi generación. 
¡¡Y la mañana de Reyes estaba allí!! 
Entonces no sabía que era articulada y que llevaba el modelo Evasé. Pero recuerdo la ilusión que me hizo y lo mucho que jugué con ella.
 Se convirtió en mi favorita y mi compañera de juegos. Recuerdo que tenía una cama, que no era la suya, amarilla para más señas. La acostaba todas las noches y por la mañana antes de irme al cole la levantaba.
Le hacía comiditas en mi cocina de juguete. Le lavaba la ropa y la tendía en mi balcón con mini pinzas de plástico de colores.
  Le peinaba su melena una y otra vez. Pero siempre cuídandola, no se me ocurrió cortarle el pelo, ni pintarla, ni hacerle nada que la dañara.
Aunque con el uso se le llegó a salir el muelle y se desmontaba.
Pero con mucho esfuerzo y algo de maña lograba volver a montarla. 
Y no por eso dejé de jugar con ella.
Con ella también llegó el Corta y Cose y con la ayuda de mi madre le hice los vestiditos. Y fuí ampliando su vestuario con cualquier trocito de tela que encontraba. Siendo mi madre sastresa no faltaban por casa retales de los muchos vestidos que nos cosía.
 También aprendí a tejer, haciendo un jersey, aprovechando la lana sobrante de uno que mi madre que me hizo a mí. Con cuello de barco, que entonces llevábamos con un suéter  de cuello cisne debajo. Todavía lo conservo.
 Fué la que siempre llevaba a casa de mi vecina cuando jugábamos juntas y nos intercambiábamos la ropa. Yo aprovechaba y le ponía el abrigo de visón blanco, de mi amiga, que nunca llegué a tener.
Y fué la que un día desapareció, y nunca supe cómo.
Y ha sido la que después de tanto tiempo y gracias a una compañera de los blogs, he vuelto a recuperar. 
Muchas gracias Ana por ayudarme a revivir un trocito de mi infancia. 

19 comentarios:

Dolors dijo...

Preciosos recuerdos.
Me alegro que vuelvas a tener a otra como aquella.
Además es preciosa con esa carita tan dulce.
Mi madre era adicta a los cuellos cisnes ahhhh.
Besos.

Maramini dijo...

Sí Dolors, en el fondo son los recuerdos los que nos hacen que sigamos jugando con las muñecas.
Y ésta es preciosa.
Besos

añoranza2 dijo...

Una historia preciosa, me encanta volver a los blogs, al fin y al cabo es donde más cómoda estoy y si es con amigas de años pues mejor.No se por que en mi blog no se me publican mis comenterios y no puedo contestaros, espero que este si se publique aqui.Un beso guapa y como no vas a coser bien si tu madre era sastra, no me sorprende je,je,je,

mgf00 dijo...

¡Hola Maramini! Las historias de las muñecas de nuestra niñez son preciosas, siempre ocuparán un lugar muy especial en nuestros recuerdos. Ya me imagino que te llevaste una alegría tremenda al recuperar a una como la de tu infancia. Es una preciosidad, se parece a la mía, aunque tiene el pelo rizado.
¡Besos!

ILONA dijo...

Hola Conchi, cómo me gusta verla en tu blog, la encuentro guapísima, pero es que realmente es una Nancy preciosa, resplandece de bonita.
Me ha encantado tu relato, los recuerdos que tenemos asociados a Nancy son realmente importantes para las de nuestra generación. Me alegra que te haga feliz, yo gracias a tí también he recuperado la articulada de mi infancia, en breve la presentaré, ahora las dos estamos felices.
Besos.

Al desván dijo...

😍😍😍😍 ideal las fotos y el texto, tal cual la ilusión que compartimos todas por nuestra Nancy de la infancia, la mía también era rubia y articulada... y al recordarla hay que acordarse del muelle y sus escapadas al peinarla 😊 Me ha encantado. Un saludo 😘

Maramini dijo...

Hola Marina, pues sí es curioso como olvidas cosas recientes y sin embargo hay detalles que se recuerdan a pesar de los años transcurridos. Ha sido una alegría poder tenerla de nuevo, es preciosa, como la tuya.
Besos.

Maramini dijo...

Hola Ana, podrás seguir viéndola por aquí, es mucho más bonita que en las fotos. Como ya he comentado los recuerdos que despiertan las muñecas es lo más bonito, al fín y al cabo no son más "objetos", pero que evocan momentos felices vividos con ellas. Y me alegra también que al dejarla ir ocupe su lugar tu niña de la infancia, al final felices las cuatro, jeje.
Besos

Maramini dijo...

Sí, Mª Angeles yo también prefiero los blogs, son como más "familiares". A veces no funcionan bien, a mí me ha pasado alguna vez lo de no poder comentar.
Gracias guapa, un beso.

Maramini dijo...

Hola Al desván, sí yo creo que es la historia de casi todas las niñas de nuestra generación. Lo del muelle nos dió más de un quebradero de cabeza. Ojalá puedas recuperarla.
Besos

Rosana dijo...

Qué preciosa es esta nancy!!! Qué mirada, qué dulzura, qué labios, qué pelazo! Por lo que leo viene de casa de Anita?? Claro, entonces no me extraña nada la alegría que trae en la mirada. Qué suerte habéis tenido ambas de este intercambio. Las nancys felices y vosotras también.
Me gustan mucho las fotos tan de cerca, donde se puede ver bien su cara. Y ese fondo de florecitas, qué lindo!
Me gusta mucho también la chaqueta del evasé, muy bonita con esos cuellos redondeados y ese pespunte haciendo la pechera. Y la manga un poco baja, un diseño precioso.
Mi anécdota con un cuello cisne: recuerdo un jersey azul marino de lycra brillante de cuello alto, bajo un vestido de tirantes verde hierba con flores azul marino y blanco y unos zuecos. Al bajar con (semejante) conjunto al parque donde siempre jugaba y me encontraba con mis amigos, un niño mayor (hermano mayor del chico que a mí me gustaba), me silbó. Yo tendría 12 años... Te imaginas lo guapa que me sentí en aquel momento??? O^0
Me alegro infinito de tu nueva nancy adoptada.
Besos

Maramini dijo...

Sí Rosana, es muy guapa. Cuando la ví no me pude resistir, era mi niña de la infancia. La verdad creo que son las mejores fotos que me han salido a pesar de que estaba nublado. Me costó elegir porque en todas sale preciosa.
Seguro que estarías guapísima con ese conjunto, no me extraña que te silbaran, jeje.
Gracias guapa.
Besos

Itzi dijo...

Pero que bien escribes, Conchi !! me ha dado pena que acabe la historia y todo, Es increíble los recuerdos tan entrañables y claros que podemos guardar de la infancia alrededor de una muñeca :-)
Enhorabuena por recuperar a tu Nancy de la infancia, es muy bonita y le veo el color precioso, estas articuladas son superdulces.
Disfrútala un montonazo
Abrazotes inmensos
Muacks

Maramini dijo...

Muchas gracias Itzi, qué va! Tú sí que cuentas unas historias increíbles. Es una alegría volver a tener los juguetes con los que jugamos de pequeñas y si encima es una preciosidad pues mejor,jeje. Las articuladas son especiales.
Un besazo.

Josep Gonzalo i Mó dijo...

Feliz que hayas conseguido otra vez una Nancy como la que ya tuviste...
Vete tu a saber si algún dia abres una caja y te sale dentro...
Me ha gustado mucho tu historia.
Besos!!
Josep

Imanara dijo...

Que alegría sentirás al volver a Tenerla.
Es una articulada preciosa.
A esta no la vas a perder de vista.
Cuidala,besos

Maramini dijo...

Gracias Josep, ojalá pasara, de momento me siento muy contenta con ésta niña.
Besos

Maramini dijo...

Sí Imanara, la verdad es que me encanta mirarla y recordar tantos momentos vividos. No la pierdo de vista, no, jeje
Besos

Maribel dijo...

Qué maravilla de historia, me he emocionado leyéndola, me alegro de que hayas conseguido una igual a la de tu infancia.
El modelo Evasé también le tuve yo de pequeña, pero no le conservo, el que sí conservo es el Visón, sí fuésemos vecinas podríamos jugar juntas.
Un beso